ANOTACIONES DE AYER II

«Levitando, flotando entre clematis, la lechuza la abrazó susurrándole conocimientos ocultos de la madre tierra, la alquimia, la intuición; le habló de la energía femenina, del saber ancestral. Ahora sabía que estaría protegida en sus momentos de oscuridad.

Tranquila durmió entre las flores. Soñó con una cabra que se apartó del rebaño. El animal saltaba por acantilados llevada por su amor propio, por su curiosidad. Libre de culpas de otros hasta lo más alto del precipicio. Sin miedos. Disfrutando.»

ALUCINACIÓN HIPNOPÓMPICA

«En un elevado monte donde la arboleda cubría el cielo había un escuálido árbol que se enraizaba a duras penas entre troncos robustos de copas exuberantes.

El cielo regaba el manto verde y el sol iluminaba la arboleda, pero el raquítico árbol cada día más esmirriado estaba. Tronco macilento. Envoltura de nada ¿Qué podía hacer si la savia no lograba amamantar sus ramas? Pobre temeroso, había olvidado algo importante. Varias aves volaban desde su futuro para invocar sus recuerdos y velar su despertar.

Creyendo hacer sin sentido hizo despojar sus ramas y desocupar su tronco. Todo se derrumbó. Su descomposición abonó la tierra. El canto de las aves y el aletear de sus alas cimbreó su cáscara. La arboleda se estremeció y en ese instante, el rayo naranja lo inundó todo. La savia empezó a fluir con intensidad por sus ramas. Como un río caudaloso en la tempestad. El ser que olvidó ser, emergió.»

ANTES DE DESPERTAR

«Se aferra al recuerdo, su sustento. Sobrevive encerrada en un eterno retorno que la protege de los futuros males. Si le preguntas por su nombre no sabrá contestar, hace siglos que olvidó ser. ¡Qué arduo trabajo te ocasiona el tiempo! Quizás, esta vez consigas despertar.»

EN EL MAR

«En un lugar del océano vivía una princesa que deseaba ser una sirena. Cada mañana amarraba sus piernas para moverse como una de ellas hasta que se fundieron en una gran cola de escamas plateadas. Un día, presumiendo de su nueva habilidad tropezó con un extraño ser. Este le contó que las profundidades del mar lloraban porque ya no había princesa tan solo una sirena más.»

MAGIA Y ESOTERISMO

«En un remoto lugar existió un bosque donde al amanecer las habitantes del lugar salían a recolectar flores aromáticas para sus brebajes, pero un día una de ellas se alejó y marchó guiada por un misterioso perfume. De pronto, las sombras la sorprendieron revoloteando por un claro del bosque. Sintió un gran dolor en el pecho al ver como unas extrañas criaturas llevaban prisionera la luz naranja de la puesta de sol. El miedo a que la vieran fue atroz. Se ocultó en un árbol. Permaneció escondida durante años hasta que vio a la que fue y a la que soñó ser. La rabia le quemó los pies. Se desenroscó. Consciente de su pasado, combustible para su nuevo vivir.»

CAMINANDO ENCONTRÉ

«El viajero caminaba sin rumbo de aquí para allá cargado con sacos pesados. Tal peso llevaba que quiso hacer un alto en el camino para descansar unos minutos, pero quedó  inmerso en un profundo y, no menos, revelador sueño. Era un calamar incrustado en la copa de un árbol. Un gran mago le rescató y le preguntó el porqué de esos bultos tan pesados. Él le contó y el mago, sorprendido, creyó oportuno revelarle la historia del ángel que cayó del cielo.»